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lunes, 4 de noviembre de 2013

La importancia de las remesas en la economía Latinoamericana

La importancia de las remesas en la economía Latinoamericana


Consecuencia directa de la migración desde el sur subdesarrollado hacia el norte desarrollado, el fenómeno de las remesas tiene un fuerte impacto en el modo de vida de los países en desarrollo.
De acuerdo a cifras del BID el valor de las transferencias por cada año es de alrededor de unos 60.000 millones de dólares, América latina es la región más beneficiada por este doble flujo que por un lado le permite enviar a sus trabajadores sin  posibilidades de hallar colocación en sus propios mercados y por el otro recibir importantes cantidades de divisas que a su vez aportan un importante dinamismo a sus economías.

De acuerdo a Lucas y Stark, las motivaciones que impelen a los trabajadores migrantes a enviar importantes cantidades de sus ingresos a sus familias en sus países, pueden obedecer a dos motivaciones: el altruismo o al deseo de mantener inversiones en el país de origen.

Alrededor de 20 millones de personas en latinoamericana son los beneficiaros de este fenómeno que ha pasado de una peculiaridad de la economía mexicana a extenderse por toda la región, con la excepción de Chile y Venezuela.  Los  ingresos de divisas en términos globales alcanza hasta el 2% del Producto Bruto Interno (PBI) latinoamericano y en algunos piases como en el caso de Nicaragua, logran igualar y/o superar tanto al volumen de inversión extranjera como a los ingresos generados por la de materias primas.






Dado la magnitud de este fenómeno, el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN)  organismo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ha establecido desde el año 2000 programas para la recopilación de datos acerca de las remesas, los proveedores de servicios, sus costos de transacción y su aporte al desarrollo.

El acceso de los migrantes y los receptores de remesas a los servicios de la banca, supondría toda una galaxia de nuevos consumidores insertos al mercado crediticio. Ello a su vez daría incentivo al desarrollo de pequeños emprendimientos y el desarrollo de la industria de construcción de viviendas. En países como el Perú el destino de las remesas ha evolucionado con los últimos tiempos, los receptores dedican parte de las remesas a la auto-construcción de sus viviendas y la educación de los miembros más jóvenes de sus familias, en algunos casos también a la implementación de pequeñas iniciativas empresariales.  Las cifras disponibles para el caso ecuatoriano informan que un 58%  de los ingresos vía remesas son destinados al consumo y el 42% restante al ahorro y la inversión.

A raíz de la crisis y con la consiguiente pérdida de empleos, los más afectados son fundamentalmente los migrantes, en especial los indocumentados; consecuentemente con ello se espera una disminución importante en el monto global de las remesas. México y América central en  su rol de los mayores receptores, se verán duramente afectados por la disminución de estos caudales tan importantes para sus economías.No obstante a todo ello, el relativo estancamiento de los precios, cuando no su caída y los tipos de cambio podrían ser los elementos que amortigüen este particular episodio de la crisis global.

América Latina tiene una particular manera de enfrentar las crisis, acostumbrados siempre a vivir bajo difíciles circunstancias, los latinoamericanos aceptaran en mejor forma el golpe que otros muchos.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Dolarizacion en Argenteina

Estados Unidos descarta la dolarización argentina






Alan Greenspan dijo que el Banco Central de EE.UU. no puede dirigir la política económica de otros países
Así, desestimó el proyecto que lanzó el Presidente tras la devaluación del real


MARINA AIZEN. Nueva York Corresponsa

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, desestimó ayer ante el Congreso norteamericano el proyecto de dolarizar la economía de la Argentina, indicando, entre otras cosas, que el Banco Central de los Estados Unidos no puede dirigir la política monetaria y económica de otros países.Tenemos que ser cuidadosos al recordar que nuestra política monetaria es primero y siempre para los Estados Unidos. No podemos ser el Banco Central para los Estados Unidos y otras naciones. Y en este contexto debemos tener cuidado, que no se perciba que estamos creando una red de seguridad para las instituciones de economías dolarizadas, señaló.Esta es la primera vez que Greenspan, el hombre más influyente de los mercados financieros mundiales, pronuncia su opinión sobre la dolarización desde que el presidente Carlos Menem planteó el tema, dos días después de la devaluación del real en Brasil, en enero pasado.El ministro de Economía, Roque Fernández, la semana pasada recorrió Wall Street para presentar el proyecto en sociedad y responder a muchos interrogantes. Allí, sorpresivamente, encontró que entre los entusiastas de la dolarización se encontraba un predecesor de Greenspan, Paul Volker. Ayer el ministro argentino quiso restarles trascendencia a las declaraciones de Greenspan, al asegurar que sus expresiones no deben tomarse como una oposición frontal a la propuesta argentina .Sin embargo, quedó claro que Greenspan, un hombre muy prudente, había elegido mantener su opinión en absoluta reserva. Recién mencionó sus dudas ayer, cuando el senador Cony Mack, republicano por Florida, le preguntó si apoyaba que otros países, como Argentina, México y El Salvador, renuncien a sus signos monetarios para adoptar la divisa como propia.Greenspan comenzó respondiendo que no está totalmente convencido que tener una sóla moneda en áreas globales más extendidas es un elemento de estabilidad, como el euro.Es probable que lo que equivalga a un mercado ampliado del dólar tenga claramente efectos estabilizadores y que sea positivo no sólo para aquellos que empleen el dólar como su moneda corriente. Pero, para aquellos de nosotros que comerciamos con él, también hay potenciales riesgos, continuó explicando el banquero.Entre esos riesgos, Greenspan citó, por ejemplo, las tensiones que podrían producirse entre el dólar y el euro, aunque sin entrar en detalles.Después, buscando alivianar el tema, Greenspan indicó que el gobierno de EE.UU. aún no ha adoptado una posición respecto de la dolarización, aunque confirmó que hay discusiones en curso pero sólo por la razón de que hemos sido contactados por la Argentina para ver si podíamos crear una relación más formal.El titular de la Fed reconoció que varios funcionarios argentinos conversaron con él sobre la creación de una economía dolarizada en la Argentina, una idea suscitada a raíz de los recientes problemas monetarios de Brasil y que procuraría reducir las fluctuaciones en el mercado cambiario reemplazando el peso por el dólar norteamericano.Sospecho que podremos tener en un corto plazo una posición unificada entre la Tesorería y la Fed, así como con las cruciales áreas del gobierno que deben encarar esta cuestión, se atajó el funcionario.De todos modos, Greenspan sostuvo que los Estados Unidos no podían impedir que otros países tomaran la decisión de adoptar al dólar como su moneda sin consultar a la Fed: No hay nada para prevenir, ni creemos que haya ninguna razón, para inhibir la dolarización unilateral de una economía, como efectivamente ya hicieron Panamá y Liberia, agregó.Hasta ahora, el tema de la dolarización tampoco había sido planteado en el Congreso, que recientemente estuvo prácticamente empantanado con el asunto Clinton. Pero lobbistas por la Argentina interpretaron ese silencio como una virtual señal de apoyo al proyecto. Tras el testimonio de Greenspan, sin embargo, puede que se abran más dudas.